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Congo frenó a Portugal y empatan 1-1

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Portugal, considerado uno de los grandes favoritos al título, protagonizó la primera gran sorpresa del Grupo K en la Copa del Mundo 2026 tras igualar 1-1 frente a la República Democrática del Congo. El encuentro, disputado en el NRG Stadium de Houston, tuvo dos capítulos completamente opuestos: una primera mitad monótona y carente de emociones, seguida de un segundo tiempo de vértigo, ida y vuelta constante, y máxima tensión en las tribunas.

El arranque del compromiso pareció encaminar una cómoda tarde para los europeos gracias a un gol tempranero de Joao Neves al minuto 6, tras una asistencia que hacía presagiar una goleada. Sin embargo, el equipo dirigido por Roberto Martínez se conformó rápidamente con la ventaja, administrando el balón con lentitud y demasiada pasividad. Los talentos lusos como Vitinha y Bruno Fernandes no encontraron la profundidad necesaria para lastimar nuevamente a un conjunto africano que tardó en acomodarse, pero que no renunció al partido.

Cuando el primer tiempo parecía morir en un bostezo generalizado, la persistencia de RD Congo dio frutos bajo la conducción de Samuel Moutoussamy en el mediocampo. En el cuarto minuto de adición de la etapa inicial, un desborde preciso desde la banda derecha encontró a Yoane Wissa, quien se elevó con categoría en el área para conectar un certero cabezazo y batir al guardameta Diogo Costa. Este inesperado tanto mandó el encuentro al descanso con paridad en el marcador y cambió por completo el libreto del juego.

La segunda mitad se convirtió en un verdadero espectáculo de ritmo y desesperación. Portugal buscó recuperar la ventaja e incluso celebró un vistoso gol de chilena de Joao Cancelo al minuto 54, el cual fue correctamente anulado por fuera de juego. Por su parte, la máxima atracción de la jornada, Cristiano Ronaldo, lució notablemente desconectado del circuito de juego y desperdició dos oportunidades claras frente al arco en los minutos 67 y 75, tras centros precisos de Francisco Conceição, desatando la incredulidad de los fanáticos portugueses.

En el último cuarto de hora, el partido se rompió por completo; mientras los europeos asediaban el área rival con remates peligrosos de Cancelo y Fernandes, los dirigidos por Sébastien Desabre contaron con contragolpes letales en los pies de Cédric Bakambu y Wissa que rozaron el segundo gol. Al final, el pitazo decretó un reparto de puntos histórico para la República Democrática del Congo y dejó un amargo debut para una selección de Portugal que pagó caro el exceso de confianza en el estreno mundialista.