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La Basílica de Chiquinquirá es ahora una zona cardioprotegida
En un acto que reafirma el compromiso de proteger la vida, la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá instaló un desfibrilador externo automático (DEA), convirtiendo a este emblemático santuario en una «zona cardioprotegida».


La ceremonia, que tuvo lugar este miércoles por la mañana, incluyó una misa especial y la bendición del equipo médico por parte del párroco Nedward Andrade.
El párroco destacó que esta iniciativa surge de la «generosidad de los corazones» de la comunidad, con el objetivo de hacer del centro de Maracaibo un lugar más seguro.
El desfibrilador, que fue instalado en un costado de la basílica, es el resultado de un esfuerzo conjunto con Seguros Venezuela y la Fundación Venemergencia, a través de su Programa de Desfibrilación de Acceso Público (DAP).

Durante la bendición, el padre Andrade agradeció a los aliados por su colaboración, resaltando que Seguros Venezuela también ha donado un seguro médico para el personal de la parroquia.
«Damos gracias por sumar esfuerzos para hacer de nuestra comunidad un espacio más seguro y protegido», expresó.
La instalación de este DEA representa un «paso histórico para Maracaibo», según el párroco, y es parte de un movimiento más amplio impulsado por la Fundación Venemergencia para que cada vez más espacios públicos cuenten con este tipo de equipos.

Este programa busca expandir la red de desfibriladores de acceso público para salvar más vidas en caso de una emergencia cardíaca.
Con esta acción, la Basílica de Chiquinquirá no solo resguarda la vida espiritual de sus feligreses, sino que también cuida la salud física de quienes visitan este lugar sagrado.
Micrófono Zuliano
Fotos: Cortesía Basílica
