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Nicaragua prohíbe procesiones de Semana Santa por tercer año consecutivo
El Gobierno de Daniel Ortega prohibió nuevamente las procesiones de Semana Santa en espacios públicos para este 2026, en medio de un fuerte despliegue policial y crecientes denuncias de restricciones a la libertad religiosa en el país.
La medida, que se aplica por tercer año consecutivo, afecta actividades tradicionales como el viacrucis y otros recorridos religiosos, obligando a que las celebraciones se limiten al interior de los templos, en un contexto que organizaciones y expertos califican como de “templo por cárcel”.
Además de notificar las restricciones, la Policía Nacional mantiene vigilancia directa en iglesias para evitar concentraciones masivas. Para ello, se prevé el despliegue de entre 13.000 y 14.000 agentes en zonas cercanas a centros religiosos durante la Semana Santa.
El impacto ha sido particularmente significativo en regiones como Matagalpa, donde parte del clero ha abandonado el país ante el contexto de presión y restricciones.
Denuncian mayor control y exigencias
La abogada nicaragüense Martha Patricia Molina, quien documenta la situación de la Iglesia católica en Nicaragua, aseguró que este 2026 las celebraciones se desarrollarán “bajo amenaza, asedio y vigilancia completa”.
Según explicó, en comparación con años anteriores, las autoridades han intensificado los controles sobre las actividades religiosas.
“Ahora la Policía solicita información más detallada a los sacerdotes, como el número de asistentes, la duración de las actividades, los temas que se abordarán y el propósito de cada celebración”, indicó, según reseñó Infobae.
Molina subrayó que este nivel de exigencia no era habitual en años previos, cuando la vigilancia se centraba principalmente en la presencia policial, registro fotográfico y grabaciones.
De acuerdo con datos recopilados por la jurista, entre 2019 y julio de 2025 la Policía Nacional ha impedido la realización de al menos 16.564 procesiones y actividades religiosas en el país.
Desde 2023, las restricciones pasaron de ser selectivas a masivas, limitando la vida litúrgica de la Iglesia católica exclusivamente al interior de los templos.
