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Cuba se apaga: Nuevo colapso energético total agrava la crisis en la isla
La isla de Cuba quedó sumida en la oscuridad total este lunes tras registrarse un apagón generalizado que afectó a la totalidad del territorio nacional. La Unión Nacional Eléctrica (UNE) confirmó a través de un comunicado oficial el «apagado total de la red eléctrica nacional», informando que los equipos técnicos ya han iniciado las labores de emergencia para intentar restablecer el suministro. Este incidente representa el segundo colapso a gran escala del sistema energético en menos de un mes, evidenciando la fragilidad crítica de la infraestructura cubana.
El gobierno ha señalado que estos cortes sistemáticos son consecuencia directa del bloqueo petrolero mantenido por Estados Unidos, una medida de presión política que ha dificultado severamente la entrada de crudo al país. Esta carencia de combustible no solo apaga los hogares, sino que ha golpeado el corazón de la economía interna: el turismo. Varias aerolíneas internacionales han cancelado sus vuelos debido a la falta de garantías operativas, mientras que los viajeros que aún llegan a la isla deben recoger sus maletas a oscuras, auxiliándose únicamente con las linternas de sus teléfonos móviles ante la falta de luz en los aeropuertos.
La parálisis energética ha derivado en un caos social donde los servicios básicos operan bajo condiciones mínimas. La acumulación de desechos en las calles es visible debido a la falta de combustible para los camiones recolectores, mientras que el sistema sanitario enfrenta su hora más crítica con ambulancias paralizadas y hospitales funcionando al límite de sus capacidades. La vida cotidiana se ha convertido en una lucha por la supervivencia en la que incluso el acceso a la electricidad parece un lujo lejano.
En las calles, el desabastecimiento ha creado un mercado negro asfixiante. Mientras el Estado intenta racionar la gasolina mediante una aplicación de «cola virtual» con esperas que superan el mes, el litro de combustible en el mercado informal ha alcanzado los 4.000 pesos cubanos (aproximadamente siete euros). Para el ciudadano común, estas cifras son inalcanzables: un solo galón de gasolina puede costar casi el doble de un salario medio mensual, el cual no llega a los 15 euros, dejando a la población en una situación de vulnerabilidad extrema.
La crisis actual no muestra señales de tregua inmediata. La falta de divisas y las restricciones logísticas mantienen a la red eléctrica nacional en un estado de vulnerabilidad permanente, donde cualquier falla técnica en las centrales termoeléctricas desencadena un efecto dominó que deja a millones de personas sin energía. Por ahora, los cubanos permanecen a la espera de un restablecimiento que, aunque se ha anunciado, no garantiza estabilidad en un sistema que parece haber tocado fondo.
Con información de ABC.
