Santos Venezolanos
Un acto de justicia es la canonización de José Gregorio Hernández
El Doctor José Gregorio Hernández, fue un hombre quien por medio de su devoción a Dios y pasión por la medicina ayudó a miles de personas antes y después de su fallecimiento, convirtiéndose en una figura de fe, esperanza y caridad para el pueblo venezolano.
Con su canonización cada vez más cerca, los venezolanos no paran de llenarse de amor, gratitud y júbilo. El beato llegó al corazón de muchos ciudadanos de diferentes formas y circunstancias, un ejemplo de ello es el caso de la joven dirigente política Adali Correa, quien se acercó a él al conocer su historia e inspirarse en ella.
“Conozco su historia desde hace mucho tiempo. Apenas uno tiene uso de razón ya conoce al Dr. José Gregorio Hernández, pero como tal, me apasioné más en su legado desde que empecé a estudiar la vida de los beatos y santos venezolanos”, expresó Correa.
Asimismo, la joven aspira a seguir los pasos de Hernández y convertirse en “una santa médica” que se rija mediante su vocación y deseo de asistir a los demás. “Quiero ser alguien que lo haga por amor al prójimo y a Dios, sin ánimos de lucrarme de esa manera”.
“Tuve la oportunidad de ir al pueblo y a la iglesia donde las personas van a pagar la promesa al Dr. José Gregorio. Es un lugar muy bello, se siente paz, una tranquilidad hermosa, y aunque mucha gente va a pedirle o agradecerle, yo en verdad fui más apreciarlo, a pedirle a Dios que me ayude a ser como José Gregorio, siempre y cuando sea su voluntad y se me dé la oportunidad de estudiar medicina más adelante”, añadió la dirigente.
El médico de los milagros
Adriana Montiel, fortaleció su vínculo con el beato luego de que su esposo atravesara una complicada situación de salud durante la pandemia. “Recurrí a él y a San José en pandemia cuando mi esposo se complicó con el COVID, y estoy muy segura de que ambos obraron para que saliera con bien de su cuadro. Su mejoría fue rápida después de haber requerido estar en cuidados intermedios”, manifestó.
Igualmente, consideró que el título de santo lo tiene plenamente merecido al ser un hombre que desde su oficio como doctor demostró su amor por auxiliar a los demás, especialmente a las personas de escasos recursos.
“Un hombre de fe y católico practicante, todas estas virtudes agradaron mucho a Dios y le permitieron ganarse ese título. Todos estamos llamados a la santidad y él hizo muy bien su trabajo en la tierra y lo sigue haciendo desde el cielo”, señaló Montiel.
Por otro lado, Soraya Ramos acudió a él en un momento crítico mientras estaba dando a luz a su segundo bebé. “Mi hijo tiene de segundo nombre José porque cuando estaba dando a luz él tenía pasado el cordón umbilical dos veces y no podía parir. Entonces, el doctor me dijo ‘si pujas fuerte, te salvas de una cesárea’. En ese instante me encomendé a José Gregorio, le dije que si todo salía bien le ponía su nombre”.
“En mis oraciones siempre está él. Así que, sí, estoy muy contenta por su canonización, porque yo sí creo en que es muy milagroso”, puntualizó Ramos.
De la misma manera, la marabina Zulay Suárez recurrió al futuro santo cuando se encontró en una situación médica delicada. “Le pedí tanto, que estuviera ahí presente para mí, en una operación que era bastante compleja. Y así fue. La cirugía fue un éxito y salí muy bien, todavía sigo bien”.
“Me sentí muy contenta y feliz, por eso fui a Isnotú a visitarlo. Estaba feliz de haber llegado a donde él nació”, declaró Suárez, quien aún sigue manteniendo su fe y devoción a Hernández.
Un regalo para los venezolanos
Kenel Núñez, opinó que esta santificación “es un regalo para los venezolanos”, uno que desde hace mucho tiempo venían pidiendo a Dios y al cielo. “Yo creo y sin temor a equivocarme, que más del 90 por ciento de las familias venezolanas tenemos una vivencia con el Dr. José Gregorio Hernández. Si no es directamente, es indirectamente”, apuntó.
“Luego de las diversas series de manifestaciones de amor del Dr. José Gregorio a los venezolanos, considero que ya era justo que lo colocaran donde debe estar, que es en los altares, donde va a permanecer a partir del 19 de octubre. Me llenó de amor y de mucho orgullo del bonito, de que tengamos un santo que va a ayudar al mundo entero, que es venezolano y que hablamos el mismo idioma, que no tengo que pedir en italiano o en francés, no, le pido en español”, expuso Núñez.
Asimismo, la delegada es devota desde niña, ya que su madre también le tenía mucha fe a José Gregorio. “Sin duda alguna, la fe la sembramos en el hogar, es heredada de nuestros padres y nosotros la fortalecemos en el camino, si es que decidimos hacerlo, porque es una decisión libre de nosotros, por eso Dios nos da a todos nosotros la libertad de elegir entre seguirlo o no seguirlo”, expresó.
Núñez destaca que su admiración y amor hacia él se afianzó cuando el Dr. Hernández le cumplió una petición de sanación, calificando a esa experiencia de “maravillosa”.
“Cuando nosotros pedimos la intercesión de los santos, es esa fe la que hace que ellos vayan hasta donde Jesús y le digan ‘mira Jesús esta devota mía me está pidiendo esto, ayúdala’, ellos son intercesores, ese mejor amigo que hace lo que sea por el pana. El santo es esa palanquita que tenemos en el cielo y creo fielmente en esta bendición que le está cayendo a Venezuela, subiendo al fin a los altares no sólo a José Gregorio Hernández, sino también a la madre Carmen Rendiles”, concluyó la encargada de la comunión.
Por otro lado, buscando consolidar aun más su fe, Núñez recientemente participó en una peregrinación donde visitó la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria en Caracas, lugar donde yacen los restos de José Gregorio.
Nicole Sulentic (pasante)