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Sarah Mullally hace historia como la primera mujer en asumir el arzobispado de Canterbury
En un hecho que marca un hito histórico para la fe cristiana, Sarah Mullally ha asumido este miércoles 25 de marzo como la 106.ª arzobispa de Canterbury, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar el cargo de mayor rango dentro de la Iglesia de Inglaterra. La ceremonia de investidura, celebrada en la emblemática Catedral de Canterbury, contó con la presencia de figuras de alto perfil, entre ellos los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, quienes presenciaron el inicio de esta nueva era eclesiástica.
Durante su primer sermón, la arzobispa Mullally centró sus palabras en un profundo reconocimiento a las víctimas de los «fallos» institucionales cometidos por la propia iglesia anglicana. Con un tono de contrición, instó a la comunidad a no minimizar el dolor de quienes han sido perjudicados por las acciones o inacciones de los miembros de la fe. «Llevamos a las víctimas y supervivientes en nuestros corazones y debemos seguir comprometidos con la verdad, la compasión y la justicia», afirmó con firmeza ante la congregación.
Mullally asume este liderazgo en un momento crítico, tras la renuncia en 2024 de su antecesor, Justin Welby, quien dimitió tras recibir duras críticas por su gestión en casos de abusos. En su discurso, la nueva líder subrayó que, aunque el mundo está desgarrado por conflictos externos, es vital reconocer el sufrimiento que existe «mucho más cerca de casa». Hizo un llamado a la acción directa y a la oración constante para sanar las heridas internas de la institución que ahora encabeza.
Más allá de los asuntos internos, la arzobispa no ignoró el contexto global, dedicando palabras de apoyo a las víctimas de las guerras en Ucrania, Sudán y Birmania. Con una trayectoria destacada como obispa de Londres desde 2018 y anteriormente en la diócesis de Exeter, Mullally inicia su mandato con el desafío de unificar una iglesia dividida y restaurar la confianza perdida a través de una gestión basada en la transparencia y la empatía.