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Miércoles de Ceniza: Inicia la Cuaresma 2025

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La Iglesia Católica inicia hoy, con el Miércoles de Ceniza, el tiempo litúrgico de la Cuaresma, un período de 40 días de preparación para la Semana Santa.

Durante la Cuaresma, los fieles son invitados a la conversión personal, a través de la vivencia del ayuno, la oración y la limosna, buscando transformar sus mentes y corazones según Cristo.

La liturgia del Miércoles de Ceniza marca el inicio de este tiempo de conversión, con la imposición de ceniza en la frente de los fieles, mientras el celebrante pronuncia: «Convertíos y creed en el Evangelio» (Mc 1, 15) o «Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás» (Gen 3, 19).

La imposición de ceniza, obtenida de la quema de hojas de olivo y palmas del Domingo de Ramos anterior, simboliza la caducidad y fragilidad de la vida humana.

Un poco de historia

En los primeros siglos de la Iglesia, los fieles iniciaban la Cuaresma con una penitencia pública, hecha durante el primer día, en el que eran salpicados de cenizas, se vestían con un sayal y estaban obligados a mantenerse alejados hasta que se reconciliaran con Dios durante el Jueves Santo.

Cuando estas prácticas cayeron en desuso entre los siglos VIII y X, se comenzó a colocar las cenizas en la frente, o sobre la cabeza, de todos los miembros de la congregación.

En tiempos más recientes, la liturgia ordena que el sacerdote celebrante imprima o marque las frentes de todos los fieles con la señal de la cruz. Para ello emplea las cenizas obtenidas al quemar las hojas de olivo y las palmas que fueron usadas el Domingo de Ramos del año anterior.

Evangelio (Mateo 6, 1-6. 16-18)

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial.

Por lo tanto, cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben los hombres. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.

Cuando ustedes hagan oración, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora ante tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.

Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como esos hipócritas que descuidan la apariencia de su rostro, para que la gente note que están ayunando. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que no sepa la gente que estás ayunando, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará».

Micrófono Zuliano / ACI Prensa

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