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«Médico de los pobres, médico de la esperanza»
La iglesia que peregrina en la ciudad de Cabimas celebra la elevación a los altares del «Siervo de Dios» el doctor José Gregorio Hernández, a quien se le atribuyen innumerables milagros de sus fieles devotos configurados a la fe y amor que le profesan.
Está hermosa mañana del 25 de febrero los corazones de los creyentes de la iglesia católica se llenaron de regocijo al saber la noticia sobre la decisión del Papa Francisco, quien aún en medio de la convalecencia que presenta, dió luz verde para la canonizar a este santo.
Manifestaciones del clero
Sacerdotes que hacen vida en el municipio Cabimas, manifestaron sus impresiones acerca de la devoción por este primer santo venezolano, un laico que dedicó su vida a tantos necesitados ayudándolos en cuanto a la salud.
El presbítero Alfredo Hernández, párroco de la iglesia San Agustín de Punta Gorda, expresó el gozo que invadió su alma al recibir la noticia sobre la canonización.
Presbitero Alfredo Hernández, párroco de la iglesia San Agustín: foto archivo
«Desde muy niño se me ha inculcado en mi corazón la devoción a José Gregorio Hernández, esa fe que lo define como ‘médico de los pobres’ y que siempre nos condujo a mi familia y a mí a pedir por la salud de cada uno».
Resaltó que en una oportunidad una de sus tías estuvo bastante enferma y gracias a la intersecion de este gran santo, el vino de la salud fue renovado en ella logrando su recuperación.
«Hoy al saber que llega a los altares nos emociona porque merece estar ahí, ya que entregó su vocación como médico de los pobres y ahora es el médico de la esperanza para todos los venezolanos».
De todos y para todos
La fe hacia san José Gregorio Hernández traspasa las fronteras terrenas, así lo afirma monseñor Francisco Gil, párroco de la iglesia Nuestra Señora del Valle, quien se mostró alegre ante el gran acontecimiento.
Monseñor Francisco Gil, párroco de la iglesia Nuestra Señora del Valle: foto archivo
«En mi permanecía por 7 años en Bogotá pude ver que varios edificios fueron dedicados al médico de los pobres, increíblemente el país vecino (Colombia) cree en la intersecion de este santo aún cuando no es oriundo de allá».
Resaltó cualidades del siervo de Dios como doctor amigo, desprendido, con un afán del conocimiento científico, donde ser solidario fue una enseñanza que dejó configurado a la fe de seguir a Jesucristo.
«José Gregorio Hernández no hace el milagro, lo hace Jesucristo, sin embargo, nos hacemos la pregunta sobre ¿quién nos lleva a ese aumento de fe para creer que Dios nos sana? Con la premisa de ‘por tu fe te has sanado’ y la capacidad que tuvo este santo de conectarse con Jesús, su amado».
Micrófono Zuliano / Maxibel Betancourt