Santos Venezolanos
Los milagros que llevarán a Carmen Rendiles a su canonización
La Madre Carmen Rendiles está cada vez más cerca de convertirse en la primera santa venezolana. Luego de que el Vaticano comprobará su segundo milagro, su canonización fue aprobada junto a la del Doctor José Gregorio Hernández.
Asimismo, el primer milagro que la encaminó rumbo a convertirse en santa tuvo lugar en Caracas en el año 2003. De acuerdo al portal Catholic net, la médico cirujano Trinette Durán de Branger sufrió un accidente en medio de una operación en el hospital “Miguel Pérez Carreño”. Cuando un cable eléctrico se desprendió de la mesa e hizo contacto con su brazo derecho.
Posterior a lo ocurrido, su brazo quedó totalmente inmóvil. A pesar de visitar a distintos doctores no se lograron mejoras, por lo cual, los médicos le recomendaron operarse para julio de ese mismo año.
Sin embargo, antes de ir al centro de salud decidió pasar por el “Colegio Belén”, de las Hermanas Siervas de Jesús. En el recinto, además de orar por la sanación de su extremidad, Durán conversó con la Madre María San Luis, quien era hermana de sangre de Carmen Rendiles.
La monja condujo a la cirujana a una habitación en donde la Madre Carmen residió en ciertos momentos. Al entrar, le mostró un cuadro de Rendiles y le pidió que luego de la operación lo pintara, algo que Durán prometió hacer.
Luego de ello, sucedió lo inexplicable. Del cuadro salió una energía, un rayo de luz que iluminó todo el cuarto y que llegó a su hombro. La médico comenzó a sentir un intenso calor que recorría todo su cuerpo hasta su brazo, llegando a hacerla perder el conocimiento durante unos instantes.
Después de lo acontecido, Durán no tuvo que someterse a ninguna operación, ya que había recuperado la fuerza y la movilidad de su brazo.
El segundo milagro
En el año 2015, la joven Fabiola De Abreu Obadía fue diagnosticada con hidrocefalia triventricular idiopática, lo cual la llevó a varias operaciones y permanecer hospitalizada por un tiempo, mientras su estado de salud cada vez se deterioraba más.
No obstante, un día una tía de la mujer, quien estaba presente en una celebración eucarística ante la tumba de la Madre Carmen, rezó por la mejora de Fabiola, junto a otros devotos.
Igualmente, luego de que la joven tocara un cuadro de Rendiles, el cual le fue llevado por las monjas, esta mejoró rápidamente, recuperándose de manera íntegra y sin explicación científica alguna.
Nicole Sulentic (pasante)