Mundo
Londres reafirma su soberanía sobre las Malvinas tras declaraciones de Milei y Trump
El gobierno del Reino Unido ratificó este viernes que las Islas Malvinas son de soberanía británica, respondiendo a las recientes declaraciones del presidente argentino, Javier Milei, quien afirmó que existen «vientos de cambio» a favor de los reclamos de su país tras pronunciamientos del presidente estadounidense, Donald Trump.
El dictamen del Ejecutivo británico se dio a conocer luego de que Trump manifestara que no descarta «revisar» la postura histórica de neutralidad de Washington en torno al diferendo por el archipiélago del Atlántico Sur. Ante esto, el ministro de Defensa británico, Wes Streeting, sostuvo en sus redes sociales que «las Malvinas son británicas porque los habitantes de las Malvinas eligen ser británicos», atribuyendo el discurso de Milei a dinámicas de política interna y asegurando que el compromiso de Londres con las islas es «absoluto e inquebrantable».
Por su parte, el mandatario argentino cuestionó el derecho a la autodeterminación de los isleños por considerarlos «una población implantada», al tiempo que criticó el desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion —llevado a cabo por la firma británica Rockhopper y la israelí Navitas a 220 kilómetros al norte del archipiélago—. Ante esta situación, Milei anunció el endurecimiento de sanciones a empresas no autorizadas que operen en la zona y la creación de una base naval en la provincia de Tierra del Fuego.
Analistas internacionales señalan prudencia ante el impacto de las posturas de la administración estadounidense. Tomás Mugica, director del Centro de Estudios Internacionales de la UCA, sugirió que la retórica de Trump podría responder a presiones diplomáticas sobre el Reino Unido relativas al financiamiento de la OTAN y la cooperación militar. Por otro lado, Juan Battaleme, exsecretario de Asuntos Internacionales para la Defensa de Argentina, interpretó la postura de Washington bajo el marco de la llamada «doctrina Donroe», orientada a resguardar la estabilidad desde el Ártico hasta la Antártida.