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José Miguel Rivas El Caballo Cimarrón, una voz que trascendió fronteras
José Miguel Rivas, conocido artísticamente como “El Caballo Cimarrón”, nació en Maracaibo, estado Zulia, Venezuela, y desde muy joven dejó plasmado su amor por la música, el folclore y la comunicación. Su trayectoria ha sido marcada por la constancia, el talento y también por difíciles circunstancias que lo llevaron a dejar su país en busca de libertad y seguridad para él y su familia.
Desde sus primeros pasos en el mundo artístico a los 11 años de edad, Rivas comenzó a demostrar que estaba destinado a convertirse en una voz destacada dentro del panorama musical venezolano.
Su primera grabación fue como invitado especial en la gaita zuliana “Clamor de un hijo” junto a la reconocida agrupación gaitera “Gaita Brava del Zulia” en el año 2001. Ese momento fue el inicio de una carrera que se extendería entre escenarios, programas radiales y producciones musicales que aún resuenan en la memoria de quienes lo siguen.
En 2002, con apenas 12 años, lanzó su primer álbum musical titulado José Miguel Rivas Solo Éxitos, en el cual incluyó temas clásicos del folclore llanero. A partir de allí comenzó a presentarse en diversos eventos y espectáculos a nivel nacional, consolidando una carrera que combinaba la pasión por la música con un compromiso social reflejado en sus composiciones.
Su talento no se limitó al canto y a la interpretación, ya que en 2007 inició una faceta como conductor de programas radiales en la emisora Súper 93. Paralelamente, continuó con su actividad musical y lanzó otros dos álbumes: Al pie del arpa y Un voto por la vida. Ambos trabajos ampliaron su presencia en la escena musical venezolana y le permitieron acercarse más a su público.
Rivas también trabajó como locutor en emisoras como Popular Estéreo y Más Network, donde demostró su capacidad para comunicar y conectar con la audiencia.
Sus temas más emblemáticos incluyen “Mi País”, interpretado en su primer álbum musical y convertido en una canción de protesta en forma de joropo llanero; “Al pie del arpa”, pieza que reafirma sus raíces folclóricas; “Un voto por la vida”, con un mensaje profundo de esperanza; “Olvídala”, interpretada junto al reconocido artista Luis Silva; y “La última canción”, entre otros.
Migración forzada
Aunque sus inicios estuvieron marcados por la gaita en el ámbito escolar, fue con “Mi País” que consolidó una identidad artística más fuerte. Esta composición, lejos de ser una gaita, se transformó en un himno de protesta y un reflejo de la realidad que vivía Venezuela en ese momento.
La vida de José Miguel Rivas dio un giro drástico en noviembre de 2021 cuando tomó la dolorosa decisión de salir del país. Su posición política opositora al gobierno actual y sus opiniones expresadas en la radio lo convirtieron en blanco de persecuciones, amenazas y atentados, que pusieron en riesgo su vida y la de su familia.
En octubre de ese mismo año, específicamente el día 15, fue víctima de un atentado a la salida de una entrevista radial donde se discutieron temas políticos. Hombres encapuchados lo golpearon brutalmente en el estacionamiento, obligándolo a recibir atención médica de emergencia.
Apenas dos semanas después, el 29 de octubre, sufrió un nuevo ataque. Cuando salía de su casa en compañía de su esposa e hija, hombres vestidos con indumentaria alusiva a un partido político diferente, dispararon contra su vehículo.
Milagrosamente, logró escapar y proteger a su familia, pero desde ese momento comenzó un período de desplazamientos y resguardo que lo obligó a enviar a su esposa e hija fuera del país antes de su propia salida.
Finalmente, el 24 de diciembre de 2021 abandonó Venezuela por la frontera de Paraguachón, rumbo a Colombia.
Desde allí se dirigió a Bogotá, donde tomó un vuelo a México. El 26 de diciembre llegó a ese país y se trasladó a la frontera de Piedras Negras, logrando ingresar a Estados Unidos el 30 de diciembre. Pasó tres días en un centro preventivo de ICE, y el 2 de enero de 2022 se trasladó a la ciudad de Orlando, donde fue recibido por un familiar.
Ese proceso migratorio estuvo cargado de incertidumbre, dolor y valentía. Rivas, confiesa que su mayor anhelo es ver a su país libre de impunidad y sueña con el día en que pueda regresar sin temor por su vida y la de su familia.
Hoy, desde Estados Unidos, José Miguel Rivas sigue representando a Venezuela a través de su música y sus palabras. Su historia refleja la de muchos artistas, comunicadores y ciudadanos que han debido salir de su país por razones de seguridad.
Sin embargo, mantiene vivo su compromiso con el folclore, la gaita, el joropo y, sobre todo, con la defensa de la verdad y la libertad.
“El Caballo Cimarrón” es mucho más que un nombre artístico. Representa la fuerza, la resistencia y la libertad de un hombre que no se dejó doblegar por las adversidades. Su carrera musical sigue siendo un estandarte de identidad cultural, mientras que su experiencia personal es testimonio de los retos que enfrentan quienes se atreven a alzar la voz contra la injusticia.
Hoy, a la distancia, su mensaje continúa inspirando tanto a venezolanos como a quienes lo conocen en su nuevo camino en Estados Unidos. Rivas no solo recuerda sus orígenes artísticos con cariño, sino que también mantiene la esperanza de algún día regresar a un país libre, donde la música, la cultura y la opinión puedan florecer sin miedo.
La vida de José Miguel Rivas es un ejemplo de lucha, resiliencia y amor por la patria. Desde aquel niño de 11 años que cantó una gaita en Maracaibo, hasta el hombre que hoy alza su voz en tierras extranjeras, su historia continúa escribiéndose con determinación y fe.
Micrófono Zuliano