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Inicia la Asamblea General de la ONU con un sombrío balance de Guterres
La 81ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas dio inicio este martes en un clima de alta tensión geopolítica, a la espera de la intervención del presidente estadounidense Donald Trump, un férreo crítico del organismo multilateral al que califica de ineficaz, mientras su propia administración enfrenta un estancamiento militar tras el conflicto iniciado junto a Israel contra Irán a finales de febrero.
En el que representó su último discurso como secretario general de la ONU, el portugués António Guterres ofreció un diagnóstico sombrío de la coyuntura global. Guterres arremetió contra las grandes petroleras por tratar a la atmósfera como un «vertedero» durante décadas, abogó por el abandono gradual de los combustibles fósiles e instó a Estados Unidos y China a cooperar en materia de inteligencia artificial, advirtiendo además que el avance de los asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada «está arrasando el camino hacia la paz y despertando el fantasma de la limpieza étnica».
Por su parte, Trump subirá al podio tras haber tildado en el pasado al cambio climático como «la mayor estafa» de la historia. El mandatario llega a la cita en medio de presiones internas por el alza en el costo de la vida de cara a las elecciones de mitad de mandato, y bajo el escrutinio internacional por las repercusiones económicas que la guerra con Teherán ha generado en el suministro de gas y petróleo a nivel mundial.
A pesar de los frentes abiertos, el mandatario estadounidense prevé destacar hitos diplomáticos recientes, como el acuerdo alcanzado con Dinamarca sobre el futuro de Groenlandia —que frenó las amenazas de anexión por parte de Washington— y la firma del pacto «Escudo de los Américas» contra el crimen organizado. Analistas anticipan un marcado contraste entre sus proclamas de paz y la justificación de las operaciones militares activas en las que participa su país.
La agenda bilateral del presidente estadounidense en Nueva York incluye reuniones de alto perfil, entre ellas un cara a cara con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez —quien asumió el mando bajo la presión de Washington tras la captura de Nicolás Maduro en enero—, y un encuentro con el mandatario ucraniano Volodimir Zelenski, en un intento por abordar la intensificación de las hostilidades con Rusia.
La jornada también estará marcada por los pronunciamientos de otros líderes internacionales. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, adelantó que exigirá a la Casa Blanca no interferir en los comicios de su país —donde se enfrenta al conservador Flávio Bolsonaro—, mientras que el presidente francés, Emmanuel Macron, pronunciará su último discurso ante el foro internacional centrado en la defensa del multilateralismo.
Agencias.