Municipios

El Mene recibió por primera vez al nuevo Obispo de Cabimas en jornada de Confirmaciones

Publicado

en

Compártelo:

La parroquia Nuestra Señora del Rosario de Fátima, en el municipio Santa Rita, abrió sus puertas el 13 de agosto de 2026 para la celebración del sacramento de la Confirmación de 26 fieles, enriquecidos con una fortaleza especial del Espíritu Santo.

La ceremonia cobró un valor muy importante para la localidad al contar, por primera vez desde su toma de posesión, con la presencia del nuevo Obispo de la Diócesis de Cabimas, Mons. Nicolás Gregorio Nava Rojas. La jornada inició con un momento de intimidad espiritual ante el Santísimo Sacramento, previo a la Santa Eucaristía donde el párroco local presentó con entusiasmo al grupo de confirmandos frente al Obispo.

En su primer mensaje dirigido a la feligresía de El Mene tras asumir sus funciones episcopales, Monseñor Nava ofreció una homilía directa y reflexiva. Exhortó a los presentes a no conformarse con ser una “Iglesia encerrada” ni caer en la hipocresía de actuar con bondad únicamente dentro del templo. En su lugar, hizo un llamado a la coherencia, a la honestidad en la vida cotidiana y a dar frutos verdaderos hacia la sociedad, rechazando categóricamente el pecado.

El momento central de la celebración se vivió con la imposición de manos y la unción con el Santo Crisma. Acompañados por sus padrinos, los 26 confirmandos recibieron la gracia sacramental que los capacita para ser testigos de Jesucristo mediante la palabra y la acción.

Testimonios de fe y compromiso

Para los jóvenes participantes, la recepción del sacramento marcó un hito en su caminar cristiano. Maryelis Clavero, describió la jornada como una experiencia transformadora:

«Recibir el sacramento de la Confirmación ha sido una experiencia profundamente emotiva y transformadora para mí. Sentir la presencia y los dones del Espíritu Santo renovó mi fe, llenándome de una paz inexplicable y un deseo sincero de estar más cerca de Dios en mi vida diaria. Mi compromiso de ahora en adelante es permanecer en oración y servir a todo aquel que necesite de mí con mucho amor».

Por su parte, Luis Landaeta, servidor del altar en la parroquia, destacó la trascendencia de este paso en su vida personal y espiritual:

Fue muy importante ya que no solo estoy recibiendo un sacramento, estoy renunciando al pecado, a no pertenecer al mundo (…) quiero comprometerme a saber llevar mi castidad para un futuro matrimonio».

 

Diócesis de Cabimas.

Salir de la versión móvil