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Ecuador duplica aranceles a Colombia en medio de profunda crisis diplomática
El gobierno de Ecuador, liderado por el presidente Daniel Noboa, anunció un incremento drástico en los aranceles a las importaciones colombianas, los cuales pasarán del 50 % al 100 % a partir del próximo 1 de mayo. Esta medida, calificada como una nueva escalada en la guerra comercial bilateral, fue justificada por el Ministerio de Producción ecuatoriano como una «tasa de seguridad». Según el comunicado oficial emitido este jueves 9 de abril, la decisión responde a la supuesta falta de medidas efectivas por parte de la administración de Gustavo Petro para combatir el narcotráfico y el crimen organizado en la frontera común.
El conflicto económico ha escalado de forma acelerada desde principios de año, iniciando con un arancel del 30 % en febrero que aumentó al 50 % en marzo. Esta pugna ha trascendido lo comercial para afectar el sector energético: mientras Colombia procedió al corte de la interconexión eléctrica hacia su vecino, Ecuador respondió incrementando de $3 a$ 30 el costo por barril para el transporte de crudo de Ecopetrol a través de los oleoductos operados por Petroecuador. Estas represalias recíprocas han puesto en jaque la estabilidad operativa y económica de las empresas estatales de ambas naciones.
La tensión alcanzó un punto crítico tras las recientes declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien calificó al exvicepresidente Jorge Glas como un «preso político». Noboa consideró estas afirmaciones como un «atentado contra la soberanía» y llamó a consultas a su embajador en Bogotá. En respuesta al nuevo aumento arancelario, Petro ordenó este jueves el regreso inmediato de su embajadora en Quito, María Velasco, sellando una de las rupturas diplomáticas más severas de los últimos años en la región andina.
Ante este escenario, el mandatario colombiano calificó la medida ecuatoriana como una «monstruosidad» y sugirió que representa el fin de la Comunidad Andina para su país. Petro instruyó a la canciller Rosa Villavicencio iniciar gestiones para buscar la integración de Colombia como socio pleno en el Mercosur, así como fortalecer los lazos comerciales con el Caribe y Centroamérica. Esta posible salida del bloque andino marcaría un giro histórico en la política exterior colombiana y un aislamiento comercial sin precedentes entre los dos socios fronterizos.