La presidenta de la Central de Trabajadores ASI Venezuela y miembro del Consejo Administrativo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Leida Marcela León, ofreció un balance sobre la situación de la clase trabajadora en el país, señalando que tras años de recesión, hiperinflación, estanflación y contracción económica, los trabajadores terminaron perdiendo «todas las conquistas laborales que teníamos».
A pesar del complejo escenario, León resaltó en entrevista para Unión Radio que la institucionalización del diálogo ha permitido alcanzar «pequeñas victorias» que se traducen en una leve mejora del ingreso real de la población, aunque reconoció que este monto «todavía no es suficiente».
La dirigenta sindical explicó que, si bien se ha registrado una leve recuperación en el flujo de dinero que perciben los trabajadores, aún se mantiene una importante deuda en materia de prestaciones sociales, vacaciones, aguinaldos y en las incidencias sobre las contrataciones colectivas y tablas salariales.
León añadió que el entorno político y económico influye directamente en estos avances, señalando que en el país solo ha existido una flexibilización temporal de las sanciones y no un levantamiento definitivo. «Esa incertidumbre hace que cuando estamos en mesa debatiendo posibles métodos o formas de recuperación y viene otra crisis política, volvemos hacia atrás y no podemos lograr lo que hemos alcanzado», afirmó.
En el marco de la Mesa de Diálogo Social, los sectores involucrados se encuentran debatiendo fórmulas para la restitución del salario, aguinaldos, vacaciones y la discusión de contrataciones colectivas. Según la vocera, durante la próxima semana se establecerá una metodología de trabajo orientada a generar resultados rápidos.
«Estamos viendo alternativas sin perder el derecho para poder, así como las empresas reclaman su productividad, nosotros reclamamos nuestra capacidad de ahorro y nuestra garantía para la vejez», enfatizó León.
Un dato crítico expuesto por la representante de ASI Venezuela es el desequilibrio demográfico dentro de la nómina estatal. Actualmente, la fuerza de trabajo jubilada supera con creces a los trabajadores en activo dentro del sector público, contabilizando más de 6 millones de jubilados frente a una plantilla activa que no alcanza los 3 millones de personas.
León concluyó expresando su expectativa de que, a medida que la economía venezolana experimente un proceso de recuperación sostenible, la clase trabajadora pueda ir rescatando progresivamente la totalidad de sus derechos y beneficios laborales.