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Así se le vio a Nicolás Maduro en su segunda audiencia: “Movía mucho las piernas”
La segunda comparecencia de Nicolás Maduro ante el tribunal federal de Manhattan ofreció una imagen drásticamente distinta a la del líder desafiante que gobernó Venezuela por más de una década. Periodistas y observadores presentes en la sala describieron a un hombre visiblemente amilanado e intimidado por la autoridad del juez Alvin K. Hellerstein.
Manteniéndose cabizbajo y en un silencio casi absoluto, la única intervención verbal del exmandatario fue un escueto “Good morning” al inicio de la sesión, marcando un contraste radical con sus habituales y extensas alocuciones televisadas.
El corresponsal de NTN24, Roberto Macedonio, ofreció detalles reveladores sobre el lenguaje corporal de Maduro, quien se mostró «nervioso y fuera de sí» durante el proceso. Según el reporte, el acusado manifestó constantes tics nerviosos, moviendo las piernas sin decoro y estirándose repetidamente en su asiento. «Se sacudía mucho las piernas, pasaba muchos papeles y pedía agua constantemente, llegando a beberse una botella completa en pocos minutos», señaló el periodista, atribuyendo este comportamiento al alto nivel de estrés e intimidación de verse sometido a un juicio de esta magnitud.
En cuanto a su apariencia física, los reportes indican que Maduro ha perdido peso y se le ve mucho más delgado, aunque sin presentar un deterioro extremo que comprometa su salud a sus 63 años. Macedonio destacó que el aura de «bravucón» que solía proyectar ha desaparecido por completo, dando paso a la imagen de una persona abrumada por su situación jurídica. No obstante, se aclaró que, a pesar de la pérdida de kilos, no se le nota especialmente «en forma», sino simplemente más consumido por la tensión del encarcelamiento.
Por su parte, Cilia Flores también mostró cambios físicos notables, luciendo mucho más delgada que en sus últimas apariciones públicas en Caracas. A diferencia de su esposo, Flores mantuvo una postura más correcta y serena durante la audiencia, permaneciendo sentada de forma adecuada ante el estrado.